sábado , octubre 24 2020
Mandalo2018 950x250
Home / Destacados / Entre el uso del peso y el dólar, en Táchira el bolívar quedó completamente desplazado

Entre el uso del peso y el dólar, en Táchira el bolívar quedó completamente desplazado

Con el pasar de los años el peso colombiano se ha convertido –de manera indirecta– en la moneda de circulación en Táchira, suplantando casi en su totalidad al bolívar en la economía fronteriza y generando un cambio en el ritmo de vida de los tachirenses

Gabriela Migilbray

Mientras en la mayoría del territorio nacional se vive una dolarización de facto producto de la hiperinflación y la devaluación del bolívar, el peso colombiano es protagonista en el estado Táchira. Según el economista Aldo Contreras, 94% de las transacciones comerciales en los municipios de la entidad andina son en divisas. 70% de los productos que se venden son colombianos.

Diariamente, las personas hacen cálculos para conocer el valor del bolívar respecto al peso. Es común observar que negocios establecidos e improvisados tienen avisos donde se puede leer “se reciben pesos”. Así como personas en la calle con letreros donde resalta “se cambian o se compran pesos”.

Para el año 2017 la inflación mensual en Venezuela llegó a más del 50%, iniciando así el ciclo conocido como hiperinflación. Solo en 2018 –uno de los años más duros para la economía venezolana– la inflación anual superó los 2.700.000.000%, una cifra catalogada por el economista Aldo Contreras como “inédita e histórica”.

“Eso hace que agentes económicos no quieran tener en su poder una moneda que no cumple con requisitos para hacer dinero. Primero, no es moneda de cambio, no es aceptable y por eso se trasladan a una moneda que tenga mayor credibilidad como el peso”, explicó Aldo en entrevista exclusiva para El Diario.

La desaparición eventual del dinero en efectivo, usado normalmente para hacer pagos como el transporte público, creó la necesidad de contar con una moneda que exista en físico, por ello se adecúa el peso colombiano como moneda de curso.

El bolívar ha sido desplazado por no tener valor; los servicios, seguros, clínicas, comida, todo se paga en pesos, es la respuesta de los agentes económicos para protegerse de la hiperinflación”, indicó Aldo.

Para el experto en economía es algo inédito en la historia mundial que un país tenga multiplicidad de monedas (peso colombiano, dólar americano, euro) para adquirir y comprar productos. De igual forma, las entidades bancarias se han adaptado a la dolarización aceptando divisas.

Ahora bien, pasar de una dolarización de facto a una real no es una posibilidad cercana, según explica Aldo. Para que eso pase falta que la reserva federal norteamericana en conjunto con el régimen de Venezuela acepten la dolarización. Pero mientras Nicolás Maduro esté en el poder no pasará.

“Es vergonzoso para la economía venezolana estar atravesando por esta crisis macroeconómica. De hiperinflación, de caída del producto interno bruto, de pulverización del poder adquisitivo”, acotó.

El bolívar y su devaluación abismal

La devaluación del bolívar hace que los agentes económicos hayan tenido que trasladarse al peso colombiano. Eso quiere decir que el sistema financiero nacional se ha quedado sin la posibilidad de operar.

“De cada diez agencias bancarias, seis han cerrado porque no tienen como mantener sus costos financieros ante la imposibilidad de cumplir actividades como hacer créditos agrícolas, de turismo, ampliación, créditos comerciales, porque tampoco cuentan con una cantidad de bolívares que sea importante”, manifestó.

El bolívar en efectivo ha desaparecido casi en su totalidad y está únicamente en dinero de transferencia. De acuerdo con el economista, hay tan solo 300.000 bolívares en efectivo por cada venezolano, es decir, hay apenas 70 centavos de dólar por persona.

Según un estudio de Bloomberg, hoy circulan en Venezuela 2,5 millardos de dólares y 500.000.000 de dólares representa el total de liquidez monetaria entre el tipo de cambio actual. Eso quiere decir que si agarramos todos los bolívares circulando y decidiéramos cambiarlos por dólares serían apenas esos 500.000.000”, comentó Aldo.

Eso se traduce en que la economía venezolana es de 500.000.000 de dólares. Lo cual representa 16,67% en contraste con los 2,5 millardos de dólares que circulan en divisas en efectivo, Zelle, Money, en cuentas en Panamá o diversas formas de pago y representan 83,3% restante.

“La dolarización de facto es una válvula de escape y oxígeno de algún modo para recuperar el poder adquisitivo en Venezuela y tener dinero físico. Dinero que tenga valor en el mercado”, añadió.

¿Por qué aumentan los productos en divisas?

Existe otro fenómeno presente en la economía venezolana y de manera particular en la tachirense. Se trata del incremento del valor de los productos o servicios incluso en divisas. Una situación que desde el punto de vista del experto se debe categorizar en distintas variables.

“La primera es que siguen las sanciones en Venezuela y los costos operativos están sujetos a la hiperinflación y el país tiene una carga fiscal que se ha incrementado en los últimos años”, aseguró Contreras.

Eso se traduce en que un contribuyente debe pagar muchos impuestos, tributos, tasas y contribuciones. Todo sumado a que la mayoría de los organismos deben adecuarse a las leyes correspondientes a sus sectores económicos y eso implica mayor gasto.

“Tienes una carga fiscal importantísima que va generando presión en una economía contraída a pesar de las oportunidades de la dolarización de facto, pues las opciones de poder adquisitivo todavía son muy bajas”, explicó.

De igual forma en una economía como la actual, sujeta a la importación y no a la producción nacional los productos que traen de otros países deben pasar por permisologías que generan una carga fiscal significativa para muchas empresas.

Eso hace que en algunos momentos incluso los productos en divisas tiendan al alza y recordemos que es el mercado el que fija los precios, es el libre juego de la oferta y la demanda. También hay que entender la cantidad de actos corruptivos a los que están sometiendo a las empresas”, puntualizó Aldo.

Otros factores que influyen directamente sobre el precio de los productos son el valor del combustible en el mercado actual y la inversión en energía eléctrica generada por las fallas de electricidad en la entidad andina. Esos son elementos que impactan en la estructura de costos.

“El precio del combustible oscila en un dólar en el mercado negro, pero en otros estados del país –de donde vienen o a donde van los productos- está en 2 o 4 dólares el litro de gasolina. También deben soportar la compra de inversores, plantas eléctricas y todo eso va haciendo presión en la estructura de costo”, dijo.

Hiperinflación que afecta a todos por igual

La situación económica del país y la dolarización de facto han afectado a grandes y pequeños comercios de la entidad. Esto sumado a la pandemia ha obligado a los empresarios a reinventarse para paliar –de alguna manera- la crisis y evitar el cese de operaciones.

Luis Zambrano tiene 48 años de edad, es licenciado en Administración de Empresas. Tiene una fábrica de uniformes ejecutivos e industriales en San Cristóbal desde hace más de 20 años. Para él recibir bolívares en estos momentos “es un riesgo” pero no puede negarse a la posibilidad de aceptarlos.

Aceptar bolívares también se convierte en una necesidad por el hecho que muchos clientes o parte de ellos no manejan divisas. Un número importante de nuestros compradores son empresas que no están acostumbradas a usar monedas extranjeras”, dijo Luis en entrevista exclusiva para El Diario.

Para él y otros empresarios el hecho de aceptar bolívares como pago por un producto o servicio representa una carrera contrarreloj para convertirlo en divisas (pesos o dólares) y evitar que la hiperinflación deje ese dinero sin valor alguno.

“Tampoco podemos negarnos a recibir bolívares porque es la moneda de curso legal. Sin embargo, eso afecta muchas veces el precio que le damos al cliente porque varía constantemente”, explicó.

La misma situación se presenta con el pago a los proveedores. Éstos no se niegan a aceptar bolívares pero establecen una tasa superior a la plasmada en el Banco Central de Venezuela (BCV) y en el mercado negro.

Eso evidentemente me afecta a mí como empresa porque tengo que pagar mucho más por cancelar con la moneda de curso legal en Venezuela que en estos momentos es el bolívar”, añadió Luis.

Haciendo referencia a la producción de su fábrica de uniformes él asegura que los pedidos que se manejan en la actualidad distan significativamente de los de hace cuatro años.

“Por ejemplo un cliente fuerte manejaba con nosotros pedidos de aproximadamente 400 uniformes para soldado y su último pedido fue de apenas 50 conjuntos”, comentó.

El personal de su empresa también está afectado por la situación económica. Debido a la pandemia solo trabajan por producción y no con sueldos fijos u otros beneficios como la cesta ticket, pues costear esos gastos se les hace “imposible”.

“El gasto en materia prima, mano de obra, mantenimiento de maquinaria y algunos otros apartados nos han afectado muchísimo. Todos los servicios tecnificados y asesorías técnicas a nivel textil se han dolarizado”, puntualizó Luis.

Oportunidades en medio de la crisis

Para paliar la crisis y la pandemia Zambrano se ha reinventado y ahora produce tapabocas, trajes de bioseguridad, guantes y otros productos. Esto le permite generar ingresos, cubrir ciertas necesidades básicas y a su vez, competir a nivel de precios en el mercado.

“Nos reinventamos buscando otro tipo de productos, siempre buscando generar el volumen. La protección de la empresa siempre está en el volumen que se maneja”, acotó.

El peso colombiano se convirtió en la moneda de uso común en Táchira y desplazó al bolívar en las transacciones comerciales. Para empresarios como Luis el futuro económico de la entidad andina es “incierto”, sin embargo, apuestan al trabajo como eje fundamental para mantenerse en pie.

Fuentehttps://eldiario.com/2020/09/29/peso-moneda-dolar-tachira/

Te podría interesar

Emprendedores venezolanos que salen adelante fuera de su tierra

Muchas son las historias de venezolanos que huyendo de la crisis económica del país han salido adelante en otras tierras.