martes , noviembre 19 2019
Rumba Gaitera
Home / Colaboradores / Eso que no te dicen antes de emigrar

Eso que no te dicen antes de emigrar

Por Raúl Bastidas Miot

Mucho se dice sobre la dificultad de lo que es ser un inmigrante, sin embargo, por más lecturas e historias poco detalle en el sentimiento se suele encontrar. Yo, bajo mi experiencia propia y mi humilde opinión voy a exponer unas pocas circunstancias y sentimientos que hacen de esta vida un poco más complicada de lo que realmente entendemos antes de dejar nuestra tierra, pero también pondré mi punto de vista en cómo se puede cambiar esa visión.

La primera y madre de todas las razones del porque la vida del inmigrante se convierte en una situación pesada va de la mano con la decisión inicial, ese primer momento en el que uno decide salir de su país y enfrentarse a lo desconocido (ojo, y debo acotar que aquí hablamos de la inmigración para formar nueva vida, no de viajes y mochilas), ya nada más esa decisión genera estrés, mucho en que pensar y mucho que dejar, la incertidumbre se convierte en la premisa principal y no pueden faltar además los falsos sueños y preposiciones que nos planteamos antes de partir si quiera, es justo ahí donde comienza el problema.

Una vez se pisa suelo extranjero todo cambia, inmediatamente se obtiene una perspectiva totalmente distinta a lo que traías en mente, la cual es aún mayor si ni siquiera visitaste el país como turista.

Entonces, y ya entrando al punto principal de esta tertulia, la primera dificultad con la que nos conseguimos son las barreras comunicacionales, a pesar de que hables el mismo idioma de tu destino existen muchas paredes y muchas dificultades en las conversaciones, la nomenclatura del idioma suele ser distinta y la jerga local se convierte literalmente en una problemática si no estás presto a la adaptación. En ese sentido, es imperativo entender que ir a un país foráneo implica aprendizaje y estudio constante, no del que se digiere en libros y lecciones teóricas, sino del antropológico, del estudio del ser mismo, ser extranjero implica copiar y emular palabras, expresiones e incluso movimientos corporales que la localidad suele usar, esto para poder mimetizarte dentro de la multitud, para que te puedan contar como uno de los suyos y tomes lugar dentro de tu nuevo mundo.

Ello no quiere decir que vayas a dejar a un lado tu cultura y costumbres, ese es quizás tu tesoro más importante, esa cultura es la que te recordará siempre quien eres y de dónde vienes y de la misma forma es la que te ayudará a luchar por alcanzar las metas.

En segundo lugar, la paciencia. Creo que esta es una de las claves más importantes para tu momento y para tu «ahora». No tener paciencia puede implicar grandes y graves problemas para tu situación y sobre todo para tu salud general (física y mental). No entender lo lento que puede ser un proceso de papeleo en caso de legalizaciones, la falta del «OM» por cada NO recibido en miles de solicitudes laborales o la visión negativa de ese nuevo trabajo que no te gusta, solo traerá como consecuencia desesperación, ansiedad, desánimo y un montón de cosas más que solo te llevarán al profundo hueco de la depresión. Para mí en particular, la paciencia es quizás el punto más importante que hay que saber controlar o por lo menos aprender a manejar.

Adicionalmente a los puntos anteriores, la tolerancia es algo que hay que anteponer a la soberbia que traemos por haber logrado algo en nuestro país, es importante entender que a pesar de que podamos ser altamente expertos en un campo, en tu nuevo lugar eres un desconocido. Por esta razón es importante emplear el tiempo libre en acciones de networking (conocer a personas de tu mercado laboral) que te permitan ampliar tu rango de oportunidades, esto lo puedes lograr mediante cursos, reuniones, lugares comunes, yendo directamente a las empresas o creando conversaciones con personas del camino, no se sabe quién puede ser ese «contacto». Busca, investiga y ataca, esto te puede dar resultado dentro de una semana como te puede servir al cabo de unos cuantos meses, nadie lo sabe, pero nunca, nunca estará de más conocer nuevas personas.

Por otro lado, si tienes una situación económica compleja el camino para trabajar en pro a la paciencia, la tolerancia y todos esos detalles emocionales para estar anímicamente «arriba» será aún más escabroso, ya que ésta es la situación más difícil y desesperante que enfrenta cualquier inmigrante. Sí hacemos una metáfora al respecto, es una sensación parecida a estar en medio de alta mar con un salvavidas que te mantiene a medio flote sin una barca a la vista, pero logrando visualizar algo de tierra entre brumas marinas al subir la cabeza ayudada por el oleaje marítimo, en un caso así no hay otra opción que respirar para buscar la tranquilidad y nadar poco a poco hacia esa dirección, en algún momento llegarás al destino. Ya fuera de la metáfora, esta situación puede traer grandes problemas personales o de pareja, si es el caso. El impacto por falta de dinero en nuestro mundo, en nuestra sociedad, lamentándolo mucho (y a pesar de lo que se diga) es tan fuerte como el amor, logrando eventualmente romper lazos, lo que se puede convertir en una situación sumamente tóxica y aún más desesperante. Lo que hace a una relación prevalecer frente a situaciones como estás es la capacidad de entendimiento, la comunicación no ofensiva y el apoyo, sin estos 3 puntos todo será más difícil para quienes lo vivan, esto lo digo sin ser fatalista, es simple cuestión de lógica, si en una situación negativa se suma otra situación negativa el resultado es fatal, agreguémosle a la metáfora por ejemplo un tiburón rondándonos.

Para ir finalizando, mi recomendación para este último, el caso monetario, es buscar espacios de felicidad y descompresión, es decir, en su plan mensual o quincenal o en el momento que les parezca adecuado, es importante cuadrar un rato de esparcimiento, un paseo, reunión con amigos (de tenerlos), conocer la ciudad en plan turista  (lleva todo lo que puedas necesitar de casa), haz cosas que no sueles hacer comúnmente, dormir en un parque, ver arte, perderte por la ciudad, ver a la gente pasar en lugares populosos, créeme no es muy difícil distraer la mente y desconectarse cuando uno vive en un lugar nuevo. Por otro lado sácale partido a tu déficit económico, pon en práctica nuevas costumbres que te proporcionen un mayor nivel de humildad, de salud y que aumenten positivamente tu nivel de percepción hacia vida, por ejemplo emplea el minimalismo en tu vida y aléjate un poco del consumismo, aliméntate de forma más sana comiendo más fibra, granos y alimentos que te ayuden con tus costumbres y tu bolsillo, toma en consideración cosas a las que antes no les prestabas mucha atención como fundaciones y ONG’s, usa tu tiempo libre para ofrecer tu ayuda, entendiendo tus nuevas experiencias podrás colaborar con mas entrega.

Pues bien, estas son algunas de los puntos que creo que no nos dicen claramente antes de elegir ser inmigrante y que a mí parecer son bastante importantes, obviamente hay otros puntos adicionales, pero estos considero que son como los principales.

Elige bien tus cartas, sácale provecho y busca el enfoque positivo en cada paso que des y cada movimiento que hagas. Porque como decían en un vídeo que rodó por ahí, limpiar pocetas también sirve para vivir bien.

Cierro con esto que yo me repetí una y otra vez antes de montarme en el avión: Al convertirnos en inmigrantes vinimos no solo a vivir en un nuevo lugar, sino que vinimos a convertirnos en nuevas y mejores personas, vinimos a dejar atrás todo lo que no nos gustaba de nuestra vida anterior entre actitudes, comportamientos y forma de ver las cosas.

Solo nosotros somos los que tendremos la capacidad de realizar ese cambio interior, así que apunta por un mejor YO si quieres darle forma a tu Nuevo Mundo.

Twitter @raulmiot

Instagram @rollmiot

Te podría interesar

Osmel Sousa: «No dejaré el terreno que gané en Venezuela»

Rueda de prensa del Ex presidente de el concurso Miss Venezuela Osmel Sousa conocido como …