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Los Amigos Invisibles llegan a la Argentina en plena etapa de renovación

Alejandro Lingenti

Es tenacidad lo que les sobra a Los Amigos Invisibles. Por lo menos a los cuatro integrantes actuales de la caliente banda venezolana que toca este viernes a las 21 en Niceto: Julio Briceño, Mauricio Arcas, Juan Manuel Roura y José Torres, alias Catire, quien conoce de sobra los cimbronazos que pueden provocar algunas experiencias inesperadas. “Desde que se fueron dos ex compañeros (habla del tecladista Armando Figueredo y del guitarrista José Luis Pardo), el reto principal para nosotros fue preservar entre cuatro personas la calidad y la ductilidad de nuestra música, que siempre se había hecho entre seis”, señala el bajista. “Con ese objetivo grabamos veintiocho demos en el proceso de preproducción de nuestro último disco. La idea era tener un repertorio amplio y poder elegir lo mejor. Intentar proponer algo nuevo pero dentro de lo que ya somos. Porque la banda tiene hace rato una identidad”.

Con El Paradise, Los Amigos Invisibles inician entonces una nueva etapa en su extensa carrera, que ya supera los veinte años y que despegó definitivamente cuando David Byrne, siempre atento a lo que se produce fuera de las fronteras de los Estados Unidos, su propio país, los fichó para su sello Luaka Bop. La relación duró una década durante la cual se editaron tres discos. Entusiasmados, los seis integrantes de la banda venezolana hasta llegaron a instalarse un tiempo en Nueva York, una decisión que no rindió como esperaban. “Vista en perspectiva, queda más claro qué nos sirvió de esa experiencia -analiza Catire-. Estar ahí nos abrió las puertas de algunos festivales y nos ayudó para armar giras en Europa. Pero también nos dimos cuenta de que, salvo que hagan reggaeton, alguna música regional mexicana o baladas pop, para los artistas latinos es una ciudad muy difícil”.

Terminado el sueño de la Gran Manzana, los miembros del grupo se dispersaron. La mayoría se instaló en Miami, pero Catire se casó con una mexicana y se quedó a vivir en el DF. Otra vez la perseverancia mantuvo en pie el proyecto. Requirió de mayor atención en la organización de conciertos y ensayos, pero funcionó bien, al menos hasta la salida de Figueredo y Pardo, que obligó a una nueva reconfiguración, plasmada en El Paradise, un disco que se pensó como un gozoso paseo por un club de striptease a bordo de once canciones cargadas de picardía y ligereza.

“Venimos sobreviviendo bien a cada cambio”, se enorgullece Catire, quien de todos modos reconoce aquel interés de Byrne como un impulso fundamental. Por haber potenciado la difusión de la música de la banda y por la oportunidad de trabajar cerca del ex líder de Talking Heads. “Con David tuvimos una relación muy profesional -cuenta el venezolano-. Cuando nos mudamos a Nueva York, lo empezamos a cruzar seguido en la oficina de Luaka Bop, pero nunca hablamos tanto porque él es muy tímido, muy introvertido. Nos asombró su capacidad para crear arte absolutamente todos los días. Es un verdadero workaholic. Va casi todos los días de la semana a la oficina y diseña portadas, graba canciones, escribe un libro… Un artista integral que trabaja full time… Nosotros aprendimos que es muy importante ejercitar la voluntad de hacer cosas. Pero además, siendo un gran icono en Nueva York, un ciudadano ilustre, tiene una gran humildad. David es una persona realmente muy sencilla.

En un break de trabajo te propone almorzar algo y él toma su casco y va en bicicleta. Está muy lejos de las pretensiones de las estrellas ultra glamorosas. Demuestra que los buenos artistas son personas que trabajan mucho y prefieren la sencillez”, destaca Catire en el cierre de la charla con LA NACION, antes de despedirse amablemente y hacer una nueva apuesta al futuro: “Llegamos a la Argentina en una nueva etapa de la banda, muy consolidados en México y con energía para proyectarnos a toda América Latina. Nos parece que El Paradise es una buena carta de presentación porque la banda tiene un sonido distinto pero conserva sus fortalezas: el pulso bailable, el cachondeo, el funky caribeño y el humor”.

Fuente http://www.lanacion.com.ar/2010155-los-amigos-invisibles-llegan-a-la-argentina-en-plena-etapa-de-renovacion?utm_term=Autofeed&utm_campaign=Echobox&utm_medium=Echobox&utm_source=Twitter#link_time=1492119657

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